Los sectores en disputa estrenan estructura de combate: una base de la Red de Custodia por sector, con asalto por capas y recompensa repartida.

Cómo se asalta

Ocho torres flotan en anillo alrededor de un núcleo, y el núcleo es inmune mientras quede una torre viva. No hay atajo: se derriban las torres una a una y luego se abre el centro. Cuando golpeas el núcleo protegido, aparece un “INMUNE” flotante y un anillo violeta, para que nadie pierda diez minutos disparando a algo que no puede recibir daño.

Las torres reparten el fuego entre los pilotos presentes en vez de concentrarse en uno: cada torre elige un candidato distinto por cercanía. Es presión de grupo, no una ejecución instantánea. El núcleo dispara su misil de asedio verticalmente desde la boca superior y el guiado curva hacia el blanco.

Está pensada para grupos de dos a cinco naves, y es soloable con paciencia.

Recompensa por lo que aportas

El daño real de cada jugador, sin contar el sobrante del golpe final, queda registrado. La XP y el Nexite se reparten proporcionalmente, y quienes hayan aportado al menos un 10% reciben además Elisium: es la primera fuente de moneda premium del juego, que hasta ahora no tenía ninguna a propósito.

El crédito de misión, en cambio, es para todos los que participaron.

Reconstrucción

Una torre caída se reconstruye sola a los dos minutos, pero sólo si la base queda en paz: cada golpe al grupo reinicia la cuenta. Si el núcleo cae, la base entera reaparece junta un cuarto de hora después.

De paso, tres bugs de combate

  • La traza que mentía. El cañón de fijación decide el daño al disparar, pero su traza volaba el alcance completo pasara lo que pasara. Ahora la traza cuenta la misma historia que la tirada: si acierta, muere en el casco con destello; si falla, pega y rebota con una chispa seca.
  • Colisionadores. Se usaba un radio fijo de 6 unidades para todo. Ahora cada impacto usa el radio real de la víctima, y las estructuras — que son agujas altas y delgadas — pasan a cápsula vertical en vez de esfera. Antes los disparos laterales impactaban en el aire.
  • Misiles invisibles. Se filtraban por área de interés y llegaban al cliente sin haber nacido. Ahora el spawn de misiles se difunde al sector entero: son pocos y son protagonistas.

Y algo de brillo

Los misiles tienen ahora silueta propia por facción — Coalición, Axios y Guardián — con estela, llama y luz del color de quien dispara: lees quién te está apuntando de un vistazo. Cada tobera deja además un penacho de humo que queda flotando detrás en el espacio.

La iluminación se rehizo entera para acabar con el parpadeo entre blanco quemado y negro al mover la cámara. No era el material metálico: era un faro pegado a la cámara con demasiada energía y un ambiente muestreado del propio cielo, con una galaxia cegadora a un lado y negro al otro.