Hay dos maneras de llenar la bodega en un sector en disputa, y se juegan de forma completamente distinta.

Extraer

Localizas un campo de asteroides, despliegas el dron y empieza a extraer por tandas. Tú no minas: cubres al dron. Cada tanda que entrega es dinero, y cada minuto que pasa es un minuto en el que estás quieto en mitad de un sector que no es de nadie.

Y ahí está el problema: los Custodios cazadores existen precisamente para castigar el expolio. No les importa tu bandera, les importa que estés sacando algo de la roca.

Asaltar

La alternativa es ir a por las estructuras custodias. Más daño entrante, más riesgo y una pelea que no puedes cancelar a mitad — pero el botín es de otra categoría, y el reparto va según lo que aportaste, así que nadie te roba el trabajo con la última bala.

Lo interesante es que no eliges de una vez

Nada te obliga a decidir. La mayoría de sesiones acaban siendo las dos cosas: minas hasta que aparece algo que merece la pena romper, o asaltas hasta que el casco pide calma y vuelves al campo de asteroides.